[Nota: esta entrada debe leerse con un tono de voz muy, muy malhumorado, como el de J. Jonah Jameson o el jefe de policía de la serie Sledge...

IGNORANDO A LOS CEREBRITOS

[Nota: esta entrada debe leerse con un tono de voz muy, muy malhumorado, como el de J. Jonah Jameson o el jefe de policía de la serie Sledge Hammer! (la cual probablemente nadie recuerde a estas alturas, pero bueno, la cosa es que el jefe era muy gritón).]

¿Recuerdan mi artículo sobre la importancia de hacer caso a los cerebritos? Pues mucha agua ha corrido desde entonces... ¡¡PARA QUE NADA CAMBIARA EN ABSOLUTO!!

En serio, ¿qué parte de "la presión de la especie humana sobre la naturaleza nos expondrá a patógenos nuevos" era tan difícil de entender? ¿Y por qué cuernos los brotes de SARS y MERS no sirvieron como tremendas banderas rojas en materia de enfermedades infecciosas?

"Bah, bah, pa' qué vamos a invertir en crear vacunas contra esas enfermedades si ya hemos contenido los brotes", dijeron los gobiernos y las compañías farmacéuticas; sin embargo, las causas de dichos brotes no se atendieron, por lo cual era sumamente esperable que volviéramos a tener problemas. Y aquí estamos, medio mundo en cuarentena por el dichoso SARS-CoV-2 del carajo.

Mientras tanto, por más que los científicos siguen explicando cómo han rastreado los pasos del virus en sus saltos de una especie a otra, la gente sigue erre que erre con las teorías conspiranoicas. ¡Ay, ya, corten con eso, que no todas las tragedias tienen que tener un villano detrás como si fuera una película! ¡A veces las cosas malas simplemente ocurren por culpa de la estupidez humana, LA CUAL ABUNDA! A ver, ¿a quién se le ocurre meterse con los murciélagos y los pangolines, para empezar? ¡Uno de esos bichos tiene alas de dragón/demonio y el otro es demasiado adorable y está en peligro de extinción!

Y hablando de estupidez... ¡hay que ver la cantidad de gobiernos y ciudadanos que han ignorado las recomendaciones de los expertos para evitar la propagación de la enfermedad! Esto ya parece una de esas historias de ficción en las que los protagonistas son demasiado tontos para vivir, como las novelas de Crepúsculo o las películas de Mundo Jurásico. Joderrr, ni que fuera TAAAN DIFÍÍÍCIL seguir las instrucciones y hacer bien estas cosas súper sencillas:

lavarse las manos
desinfectar las superficies potencialmente infectadas
salir lo menos posible
ponerse un barbijo correctamente
mantener dos metros de distancia o más
toser/estornudar en el hueco del codo

¡Que no es mecánica cuántica, por el amor de Richard Feynman!

¿Y cuántas veces más hay que repetir que los antibióticos NO FUNCIONAN CONTRA INFECCIONES VIRALES y que NO, LA VACUNA CONTRA COVID-19 NO ESTARÁ LISTA PARA EL MES QUE VIENE? (Que alguien incluya conceptos básicos de microbiología e inmunología en los programas de educación secundaria, por favor; eso también ayudaría a contrarrestar el estúpido movimiento antivacunas.)

Si sueno enfadada ¡¡es porque tengo un cabreo de mil demonios, leñe!! ¡Esto se podría haber evitado prohibiendo mucho antes el comercio de animales exóticos en condiciones antihigiénicas! Puestos en ello, me imagino que los científicos que advirtieron sobre la posibilidad de una nueva epidemia han de estar súper enfadados también, más o menos como esto:


Lo peor es saber que la humanidad seguirá empeñada en no hacer caso a los cerebritos, y en aprender solamente por las malas o no aprender en absoluto. ¿Advertencias sobre el cambio climático? "Nah, es solamente un ciclo, no tiene nada que ver con las emisiones humanas de CO2, ya pasará"... hasta que empiece a subir el nivel del mar y las condiciones climáticas se vuelvan incompatibles con la agricultura normal y la subsistencia de buena parte de las especies animales y vegetales. Entonces los científicos (en este caso los climatólogos) volverán a decir...


¡Y yo también!

G. E.

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