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28 de abril de 2012

MALDITA HIPERHIDROSIS

Voy a contar un secreto incómodo sobre mí. ¡No, no es nada sexual, malpensados! ¡Que éste es un blog más o menos apto para todo público! En fin, aclarado ese punto, mi secreto es el siguiente: tengo hiperhidrosis.

"¿Y qué carajo es eso?", se preguntarán. Básicamente, en mi caso, se trata de que me transpiran demasiado las manos. A veces es por los nervios, a veces por el calor, y otras veces porque les da la maldita gana, al parecer :-P

¿Qué tan malo es? Bueno, bastante. A todo el mundo le transpiran un poco las manos, pero en el caso de la hiperhidrosis, más bien se ENSOPAN. Y tener las manos ensopadas puede llegar a ser muy inconveniente cuando uno está llevando a cabo ciertas actividades. Para empezar, la manipulación de cualquier objeto sensible al agua, como el papel. Traten de escribir sobre papel húmedo, y ya me dirán si no es complicado :-D

Encima, ¡yo dibujo! He tenido que improvisar soluciones para el problema de dibujar con las manos mojadas, ya sea ponerme guantes (en invierno), dibujar con el ventilador apuntando a mis manos (en verano), o interponiendo una lámina de acetato entre mi mano y el papel (esto también se vale para las manos secas, sin embargo: evita que el dorso de la mano emborrone un dibujo a lápiz). Para los dibujos en digital, con una tableta de dibujo, la solución también es ponerme guantes. En los días de calor uso algo más ligero: una especie de sobre fino de algodón que protege del agua a la tableta y su correspondiente lápiz, sin que mi pobre mano se cocine. ¿Es incómodo? Por supuesto. ¡De ahí el título de esta entrada!

También me he acostumbrado a teclear con guantes en la computadora. No es difícil. En invierno mantiene mis manos calentitas, de paso.

Cuando era chica y tomaba lecciones de piano, debía tener a mano una toallita para secarme las manos. ¡Es que se me resbalaban los dedos de las teclas! Por lo que he leído, la hiperhidrosis dificulta tocar la mayor parte de los instrumentos musicales, de ahí que, si en el futuro volviera a tocar un instrumento, elegiré alguno poco sensible a las manos mojadas, como la gaita (menos mal que me gusta la música de gaita, tal vez por mi ascendencia gallega).

Al final es buena cosa que nunca me haya interesado dedicarme a la gimnasia artística. Por culpa de mis manos mojadas, seguro que en algún momento habría salido volando de las barras asimétricas.

¿Recuerdan mi videojuego sobre el conejo matacuervos? Bien, resulta que la hiperhidrosis es muy sensible a la tensión nerviosa. Por lo tanto, en los niveles superiores de ese juego, cuando los cuervos caían en picado sobre el campo de maíz y mis dedos tenían que presionar los botones a la velocidad de la luz, mis manos chorreaban como un grifo mal cerrado, creando un pequeño charco a mis pies.

Desde el punto de vista social, la hiperhidrosis es un maldito incordio. A nadie le gusta estrechar una mano mojada. Tengo que aclarar que están limpias, y que el sudor es sólo agua con sal. Puestos en ello, la hiperhidrosis también hace que la mugre se pegue más fácilmente a mis manos, lo cual me obliga a lavármelas bastante a menudo. En fin, al menos no me olvido de cuidar la higiene, y eso disminuye mi exposición a los microbios patógenos.

Otro problema: el pelo. De cualquier tipo. Mi cabellera en la vida real es como la dibujo en las caricaturas sobre mí. Ahora, ¡imaginen lo que es trenzar todo ese pelo con las manos mojadas! ¡Los cabellos se pegan a mis dedos! De igual modo se pegan a mis dedos y palmas los pelos de las mascotas. Tengo la costumbre de acariciar a mis amigos gatunos y perrunos cuando salgo a caminar. Después de eso he de limpiarme las manos con un pañuelo, porque quedan como esos rodillos para quitar los pelos de la ropa :-D

Oh, oh, ¡y ni hablemos de las huellas digitales en los documentos! Menos mal que ahora sólo tengo que presionar mis dedos contra la pantalla de un dispositivo electrónico, porque las manos mojadas no se llevan bien con la tinta. Pero bueno, si alguna vez cometiera un crimen y justo no llevara guantes, a los técnicos policiales les resultará muy, muy difícil identificarme.

Y hablando de dispositivos electrónicos, ¡ahora le meten pantallas táctiles a TODO! Las personas normales simplemente dejan huellas digitales grasientas (bueno, dependiendo del grado de higiene de cada uno), pero en mi caso ¡las pantallas táctiles no reaccionan a mis órdenes! ¡¡¡Aaaaaarrrrrrggghhh!!!

Las manos mojadas tampoco se llevan con la electricidad en general. Tengo que tener cuidado con mi horno eléctrico, porque si toco con las manos mojadas la llave de la lamparita, es muy probable que me dé una descarga (horno traicionero, ¡y eso que tiene conexión a tierra!).

La verdad, no sé si mi baja tensión arterial se debe a la pérdida de sodio por la transpiración, pero si no es así, perder sodio teniendo hipotensión es otro de los inconvenientes de mi hiperhidrosis. Ventaja: a diferencia de los hipertensos, no tengo que preocuparme por mi consumo de sal.

¿Hay soluciones para la hiperhidrosis? Ninguna que me guste, la verdad. Paso de tomar drogas, o de ponerme hidróxido de aluminio en las manos, o de inyectarme bótox, o peor: de hacer que me cercenen los nervios del sistema nervioso simpático. Esto último suena demasiado radical, y además podría terminar con hiperhidrosis en otras partes del cuerpo. Imagínense si empezaran a salirme chorros de agua por la frente, por ejemplo. Sería incomodísimo.

En fin, lo único que realmente me agrada de la hiperhidrosis es esto: a las mariposas les encanta la transpiración, y a mí me encantan las mariposas. Entonces, ¡las mariposas terminan posándose sobre mí para beber las sales en mi piel! ¡Qué lindooooo!

¡Uh, esta humana sabe delicioso!

Es posible que algunos de mis lectores tengan hiperhidrosis. Si es así, ¡sepan que cuentan con mis simpatías! ¿Se han sentido discriminados o humillados? ¿La hiperhidrosis les ha dificultado tareas comunes? ¡Pueden contarlo en los comentarios! (en forma anónima, si quieren).

Voy a lavar mis manos. Otra vez. Y luego le pasaré un algodoncito con alcohol a mi teclado, que ya se siente algo pegajoso :-P

G. E.
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2 comentarios:

  1. Hola Gissel. Di con tu entrada al googlear "maldita hiperhidrosis". Quisiera tener tu mismo temple ante esta desgracia, pero no, esta maldita hiperhidrosis es una fatalidad que consume cada instante de la vida, día a día. Lo siento, no quiero estropear tu entrada. Hasta aquí lo dejo.

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    Respuestas
    1. Oh, está bien, escribí esta entrada justamente por si alguien quería descargar sus penas sobre este maldito problema. Un abrazo (mojado) de mi parte.

      Eliminar

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